Editorial

La Pancarta tiene como objeto difundir y generar cierto feedback entre quienes tengan intereses por el arte, el cine, la cultura y principalmente la comunicación. La política internacional nunca deja de ser un dialogo obligado entre amigos y conocidos, así que frente a los turbulentos cambios que esta presentando el escenario latinoamericano no dejan de ser bienvenidas todas las perspectivas que contribuyan a dar cuenta de las distintas problemáticas y sus formas de abordaje. Este espacio, humildemente, prestará especial atención a un aspecto en particular: La Sociedad de la Información (SI) -en tanto nueva fase de la historia- donde se ponen en juego y reconfiguran los planos de lo global, lo regional y lo local. Las desigualdades presentes respecto a las brechas digitales no son, por cierto, las más urgentes, en un contexto de hambre y exclusión. Sin embargo, prestar atención a dichos aspectos -y su especial reflexión acerca de las influencias de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs)-, permitirá plantear un debate acerca de lo queremos para nuestras sociedades latinoamericanas.En tal sentido algunos links de La Pancarta proponen continuar dichas reflexiones.Por ultimo, hay elementos personales y de gusto propio que se encuentran dispersos en este espacio, fruto del capricho de quién le escribe. Sepan compartirlo y por ende, disculparme.



Edgardo Portale
Marzo del 2008

domingo, 28 de marzo de 2010

MUESTRA DE GRETE STERN EN EL MALBA

La fotógrafa que retrato los sueños






Fracturas, Sueño Nº 36. En su trabajo abundan las mujeres lejos del estereotipo de la época, verdaderamente vanguardistas.



El trabajo de montaje de imágenes que la profesional alemana realizó juntamente con el sociólogo Gino Germani por encargo para la sección “El psicoanálisis te ayudará” de la revista femenina Idilio se puede ver en el Museo de Arte Latinoamericano.


Grete Stern (1904-1999) hacía fotomontajes, un tipo de arte con el que a lo largo de la historia se encargó de decir lo prohibido, representar la realidad con fantasía, con la ilusión de poder transformarla, y que rara vez se encuentra en los museos o en los circuitos culturales. Stern era una fotógrafa que, a través de sus imágenes, cuestionaba el rol de la mujer en la sociedad. Alemana, diseñadora y alumna de la Escuela de la Bauhaus, llegó a la Argentina en 1935 después de huir de la Alemania nazi y se destacó realizando retratos de importantes personalidades de la cultura para la editorial Sur de Victoria Ocampo. Eso había sido hasta 1948, antes de transformarse en una revolucionaria y de convertirse en una de las primeras mujeres en realizar arte feminista en la Argentina; antes, incluso, de recibir el pedido de Gino Germani, el conocido sociólogo antiperonista que sufrió inconvenientes y trabas para ejercer su actividad académica. Germani le propuso a la artista realizar una ilustración con fotomontajes de su sección en la revista Idilio “El psicoanálisis te ayudará”, donde el sociólogo, junto a Enrique Butelman y bajo el seudónimo de Richard Rest, interpretaba los sueños que las lectoras le enviaban por carta. Y Grete Stern cumplió: armó unos fotomontajes que, respetando la historia de ese tipo de arte, decían lo prohibido y cuestionaban a la sociedad. Ahora esos fotomontajes se exponen en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). “Para el museo la posibilidad de mostrar los sueños es excepcional. Estamos mostrando la serie completa; las 46 copias originales que quedan de las 150 que hizo Stern. El MALBA las compró y tenemos la idea de mostrarlas una vez al año”, explica el curador Marcelo Pacheco. En los fotomontajes, que aparecían en una revista que publicitaba productos femeninos y daba consejos sobre tareas hogareñas, hay siempre mujeres escapando, queriendo ingresar a un lugar al que no tienen acceso, encerradas, cargando una piedra, asustadas ante un monstruo o un tren. “La serie habla de la explotación de la mujer: la mujer en la sociedad, la mujer abusada, la mujer sujeta a modelos publicitarios y a una sociedad básicamente machista. Los fotomontajes comentan el puesto marginal y la explotación de la época en que se coloca a la mujer. Son un documento político de época. El resultado de una tarea entre un sociólogo y una artista trabajando en una revista para la mujer que responde a los arquetipos machistas”, resume Pacheco. Efectivamente, era el resultado de un trabajo en conjunto. “Germani me entregaba el texto del sueño, copia fiel, en la mayoría de los casos, de una de las tantas cartas que se habían dirigido a la editorial Abril con pedido de interpretación. Y antes de comenzar mi labor, conversábamos acerca de su interpretación”, explicó la misma fotógrafa muchos años después cuando su trabajo, luego de una exitosa exposición en Houston, ya se había convertido en un mito.En la reunión, Grete proponía una imagen y luego, en sólo una semana, con los elementos que tenía a mano, aprovechando fotos anteriores y utilizando como figuras a amigos y familiares, entregaba el fotomontaje. La muestra permanecerá abierta hasta el 12 de abril. Si bien la artista dedicaba sus obras a las mujeres, tenía una percepción particular que se alejaba del estereotipo feminista de la época. Según Pacheco, “Grete tiene una visión cruel de la mujer. Muestra situaciones frente a las que las mujeres no se preocupan por sobreponerse. No se queda en la denuncia de mujer como objeto y la pone como parte responsable de su situación. Realiza un análisis del poder y de su funcionamiento. Cree que hay un dominante y un dominado y que ambas partes, aunque en distinta medida, tienen responsabilidad”.



Pablo Bruetman

Fuente: Diario Crítica de la Argentina, Jueves 25 de marzo de 2010



1 comentario:

Carla dijo...

Que interesante!!
A partir de octubre estaré viviendo en un alquiler temporario en buenos aires, seguirá esta muestra para ese mes?
espero que si!
saludos